Desde que el autor retomó el hobby hace algunos años, ha estado en una constante búsqueda por encontrar un equilibrio entre su obsesión por lograr el mayor nivel de detalle posible y la necesidad de no sacrificar tiempo ni agotar energía mental en tareas que, si bien aportan realismo, muchas veces no se aprecian a simple vista. Es común encontrarse con zonas poco visibles o directamente inaccesibles una vez ensamblado el modelo, como sucede con ciertas partes internas o estructuras que, aunque puedan lucir espectaculares en el proceso, terminan ocultas para siempre. Un claro ejemplo de esto son las tomas de aire de ciertos jets, como las de un F-16, que requieren mucho trabajo para obtener un resultado apenas visible en condiciones específicas de luz y ángulo.
Fue durante una de esas largas sesiones de navegación por internet, en busca de soluciones prácticas y creativas, que descubrió una pintura que prometía cambiar radicalmente la forma de abordar estos desafíos: Musou Black, la pintura negra más intensa disponible comercialmente.

Antes de entrar en detalles técnicos, es interesante repasar brevemente un concepto básico de física. Lo que nuestros ojos perciben como imagen o color no es más que el resultado de cómo la luz interactúa con una superficie. La luz incide sobre un objeto, y dependiendo de la cantidad que este absorba o refleje, veremos un determinado color. Lo que hace especial a Musou Black es que promete absorber el 99,4 % de la luz que recibe, generando un efecto visual de “vacío” o profundidad absoluta. Para quienes trabajamos en escala reducida, este tipo de pintura es una verdadera herramienta de ilusión óptica.
Una de sus principales ventajas es su composición: se trata de una pintura acrílica al agua, lo cual le confiere múltiples beneficios. Puede diluirse fácilmente con agua, con thinner acrílico e incluso con limpia vidrios. Además, no emite olor alguno, lo que resulta ideal para quienes trabajan en espacios cerrados o con niños pequeños en casa. Es también no tóxica, lo cual aporta tranquilidad extra. Sin embargo, hay que tener en cuenta que su consistencia es muy espesa, casi pastosa, por lo que el fabricante recomienda diluirla antes de usar. Aun así, puede aplicarse directamente desde el frasco si se desea un acabado más denso.
A fines del 2024, terminando el armado de un F-4J Phantom II de Monogram en escala 1/48, modelo que tiene unas tomas de aire especialmente problemáticas. Para colmo, guardado durante tres años con esponjas y UHU Tac en esas zonas, lo cual terminó siendo un error: el adhesivo se secó y se fusionó con la esponja, dejando un acabado visual aún más deteriorado. Fue entonces cuando decidió que esas tomas serían el terreno ideal para probar Musou Black: eran grandes, poco profundas y perfectas para evaluar el nivel de opacidad y absorción.

Como estaba algo apurado, simplemente agitó la pintura y tomó un poco directamente desde la tapa con un pincel. Como se mencionó antes, su espesor exige cierta dilución, y en este caso no fue la excepción. El resultado fue sorprendente: la toma izquierda del avión, pintada con Musou Black, ofrecía un efecto de profundidad absoluto. En contraste, la toma derecha, sin intervenir desde diciembre, evidenciaba claramente la diferencia. Posteriormente, pinté ambas tomas correctamente, esta vez diluyendo la pintura en una proporción de 1:3. La aplicación fue sencilla, la cobertura excelente y se logró una opacidad impresionante.

Un aspecto destacable es que la pintura se limpia con facilidad, como cualquier acrílico al agua. Puede aplicarse sin problemas con pincel o aerógrafo, aunque este último ofrece los mejores resultados. El secreto está en aplicar capas delgadas y dejarlas secar entre una y otra. Al tratarse de una pintura acrílica, el secado es rápido, por lo que no resulta un proceso especialmente largo ni tedioso.
Ahora bien, ningún producto es perfecto, y este tampoco. El primer punto en contra es su precio elevado: aproximadamente 30 dólares por 100 ml en Amazon, frente a los 3 dólares que cuesta un frasco estándar de acrílico de 17 ml, proporcionalmente el doble. hay que considerarlo especialmente si no se le dará un uso frecuente. El segundo gran inconveniente es su baja adherencia: la pintura se desprende con facilidad si no se ha imprimado correctamente la superficie. Esto obliga a ser muy cuidadoso durante la manipulación del modelo una vez aplicado el producto.

Entonces, ¿vale la pena invertir en esta pintura? ¿Es realmente un producto imprescindible? probablemente la respuesta corta sea no. Se trata de una solución muy específica, pensada para un público de nicho, y cuyas aplicaciones reales son más bien limitadas. En lo personal, creo que resulta útil para detalles como tomas de aire, cañones en el caso de carros, interiores de abrigos o compartimentos internos de tanques con escotilla abierta. Son detalles que seguramente no quitarán el sueño a la mayoría, pero que para quienes son más detallistas, pueden marcar una diferencia. Lo que sí creo que sería una gran ayuda es en dioramas donde sería muy sencillo dar sensación de profundidad u ocultar detalles en dioramas nocturnos o en el espacio en el caso del SCI FI.
Una utilidad extra que ha surgido es en el campo de la fotografía. Gracias a su capacidad de absorber casi toda la luz, es ideal para crear fondos oscuros completamente neutros, algo difícil de conseguir con medios tradicionales. Esto puede ser especialmente útil si se quieren destacar siluetas o generar contrastes marcados sin recurrir a herramientas digitales.
En resumen: Musou Black no es una necesidad, pero sí una herramienta valiosa si se utiliza con criterio y en los contextos adecuados. Su precio y su escasa adherencia, en superficies sin tratar, pueden ser desventajas importantes, pero sus resultados visuales son, sin duda, impresionantes. Es un producto que invita a experimentar y que puede abrir nuevas posibilidades en la forma en que abordamos ciertos detalles dentro del modelismo.
El autor agrega que se siente muy conforme con los resultados y, de hecho, le ha motivado a retomar algunos proyectos que había dejado en pausa precisamente por no querer lidiar con sus complicadas tomas de aire. Saber que ahora existe una forma sencilla, efectiva y visualmente impactante de resolver esos puntos, ha renovado su entusiasmo por el hobby.
¡Nos leemos en un próximo artículo!










