Origen, diseño y uso real del arma que devolvió los dientes a la infantería, una guía histórica y visual para modelistas a escala
1. Introducción
El Bazooka fue el primer lanzacohetes antitanque portátil empleado de forma masiva por una infantería moderna. Introducido por el Ejército de los Estados Unidos en 1942, representó un cambio doctrinario fundamental: por primera vez, un pequeño equipo de infantería podía enfrentarse a vehículos blindados sin apoyo directo de artillería o cañones antitanque.
Para el modelista, el bazooka es una pieza particularmente atractiva: su diseño tubular, sus múltiples versiones y la forma en que se integraba al equipo del soldado ofrecen numerosas posibilidades de representación histórica precisa.

Revisemos previamente 2 nombres que se relacionan con la gestación del Bazooka
Teniente Edward Uhl
El “padre inmediato” del bazooka, Edward Uhl, Teniente del U.S. Army, fue la figura central y decisiva en el nacimiento del Bazooka.
¿Qué hizo él exactamente?
En 1942, trabajando en Aberdeen Proving Ground, Uhl tuvo la idea práctica clave: Adaptar una cabeza de guerra HEAT existente y lanzarla mediante un pequeño motor cohete desde un tubo portátil. Más concretamente: Tomó la carga HEAT M10, le añadió un motor cohete sólido, diseñó un sistema de ignición eléctrica, probó el conjunto disparándolo desde un tubo metálico simple
Uhl fue quien realizó el primer disparo funcional exitoso del sistema que se convertiría en el Bazooka. Por eso, en términos estrictos, Edward Uhl es el principal responsable directo del Bazooka como arma.

Capitán Leslie Skinner
El impulsor doctrinario y organizador, Leslie Skinner no fue el “inventor” técnico, pero sí el catalizador institucional, su rol fue distinto, pero igual de crucial: Dirigía investigaciones sobre armas antitanque, buscaba soluciones portátiles para la infantería, tenía autoridad para: aprobar pruebas, asignar recursos y acelerar desarrollos.
Cuando Uhl presenta su idea, Skinner la entiende de inmediato, la respalda, la empuja dentro del sistema militar.
Skinner fue quien integró el proyecto, le dió prioridad, facilitó pruebas formales, permitió que pasara de “idea de taller” a “arma adoptada” En la imagen siguiente se ve a Skinner.

El problema que nadie quería admitir (1940–1941)
A comienzos de la Segunda Guerra Mundial, la infantería estaba en problemas. Los carros de combate y el empleo táctico habían evolucionado más rápido que las armas portátiles para enfrentarlos, ahora tenían más blindaje, mejor movilidad, mayor presencia táctica y visto lo visto en Polonia y luego en Francia, gran densidad de vehículos blindados y armados. Las soluciones existentes eran malas o insuficientes:
- cañones antitanque → pesados, difíciles de mover
- granadas → alcance ridículo
- cócteles Molotov → peligrosos y poco fiables
La pregunta era simple: ¿Cómo le das a un soldado común la capacidad real de detener un tanque? Estados Unidos llegó tarde a esta pregunta… pero respondió rápido.

2. Orígenes del Bazooka
El Bazooka no nace como una idea revolucionaria, sino como una combinación inteligente de tecnologías ya existentes:
- Carga hueca (HEAT=High Explosive Anti Tank)
Capaz de penetrar blindaje sin depender de velocidad. - Motor cohete sólido
Simple, barato y estable a corta distancia. - Un tubo lanzador
Nada más.
En 1942, en el Aberdeen Proving Ground, un pequeño equipo encabezado por:
- Clarence N. Hickman
- Edward Uhl
- Leslie Skinner
se hizo la pregunta correcta: ¿Y si lanzamos una carga HEAT con un cohete desde el hombro? El resultado fue el Rocket Launcher, M1, rápidamente apodado Bazooka por su parecido con un instrumento musical popularizado por Bob Burns en la I guerra Mundial y años posteriores.
Fabricante: General electric
Calibre: 60 mm o 2.36 pulgadas (M1 y M9 en cualquiera de sus versiones)



Posición de la pila/batería de ignición

La imagen anterior muestra los dos tipos de munición disponibles, Cohetes – M6A1C (arriba) M6A3 (abajo)
El temprano M6A1 tenía problemas de desviación en ángulos de impacto bajos. El M6A3C, con su punta redondeada, mejoró ese aspecto. El cambio a un conjunto de aletas cilíndricas aumentó la estabilidad en vuelo. El cono de acero del interior de la ojiva se cambió por uno de cobre, lo que mejoró el rendimiento de penetración de unos 7,6 cm a unos 10 cm de blindaje homogéneo, en circunstancias ideales.


3. Diseño: brutalmente simple y por eso efectivo
3.1 El arma
El Bazooka es, visualmente, casi desconcertante: un tubo, dos miras, un cable eléctrico externo, una empuñadura
Nada más.
Dimensiones aproximadas (M1):
- Longitud: ~137 cm
- Peso: ~8 kg
- Calibre del cohete: 60 mm
El tubo está abierto por ambos extremos, lo que obliga a: despejar la zona trasera, debía usarse siempre al aire libre
3.2 El cohete
Munición HEAT autopropulsada: aletas traseras, cabeza de guerra sobredimensionada, velocidad moderada
Penetración: entre 80 y 100 mm de blindaje homogéneo
Eso lo hacía letal contra Panzer III y IV, peligroso para StuG, limitado contra Panther y Tiger (frontal)
4. Desarrollo y producción: aprender disparando
4.1 M1 y M1A1 (1942–1943)
Primeros modelos: sistema eléctrico frágil, problemas con humedad y por consiguiente fallos de ignición
Externamente: tubo entero, cableado visible, sin unión central
Aun así, el Ejército insistió, el concepto funcionaba, solo había que refinarlo.
4.2 M9 y M9A1 (1944–1945)
La versión “madura” del Bazooka. Mejoras claras: tubo divisible en dos secciones, transporte más fácil, sistema eléctrico más confiable, miras mejoradas. Visualmente: línea de unión central muy evidente, aspecto más “industrial”
5. Uso operacional: cómo se usaba de verdad
5.1 Equipo y doctrina
El Bazooka no era un arma individual. Dotación estándar: tirador y cargador
El cargador: transportaba munición, verificaba contrafuego, conectaba el cohete, vigilaba el entorno
5.2 Empleo táctico
Alcance efectivo: 60–100 metros, pero hay varias lecturas que incluso llegan a mencionar 200 mtrs.
Uso recomendado: emboscada, flancos, parte trasera del blindado
Nunca disparar frontalmente a tanques pesados, ni desde interiores cerrados y sin despejar la zona trasera
El Bazooka por lo general no destruía tanques como lo muestra Hollywood: los inmovilizaba, incendiaba o forzaba el abandono. El arma que muchos de nosotros conocemos es el M1 o M9, empleados durante la Segunda Guerra Mundial, el M20 es posterior al conflicto.

La corriente llegaba a la granada de la siguiente forma: en la foto a continuación (A) vemos una banda de cobre situada en el extremo de la misma, que era donde hacía contacto la descarga que partía de la caja. De esa banda de cobre partía un cable que recorría todo el proyectil y que vemos señalado con una flecha en la foto B, que muestra los estabilizadores del mismo. En el culote entraba a través de un orificio y quedaba unido a la carga de proyección, que iniciaba mediante un simple chispazo. Dentro del círculo rojo vemos las muescas que tenían los estabilizadores que, además de servir para bloquear la granada dentro del tubo, hacían contacto con la pinza del retén, que actuaba como masa. De ese modo se obtenía la chispa que iniciaría la carga de proyección. Por cierto que esta arma carecía de retroceso, el rebufo era proyectado hacia atrás. Además, el proceso de recarga era muy rápido. A un equipo bien entrenado le bastaban unos pocos segundos para ello, por lo que podían desplegar una potencia de fuego muy considerable, de entre 4 y 6 disparos por minuto como mínimo.

El proceso de carga en cuestión era de una simpleza absoluta. Una vez que el tirador daba la orden de cargar, el servidor 2 o cargador extraía la granada de su contenedor. Se llevaban en bolsas de lona para tres unidades, una a cada costado. Cuando introducía la cabeza del proyectil procedía a soltar el cordel que vemos en la foto A, procurando que este quedase fuera del tubo una vez introducido totalmente. Una vez introducida la granada daba un tirón y sacaba el pasador de seguridad. Previamente, y según vemos en la foto B, encajaba las ranuras de los estabilizadores con la pinza del retén, y con eso quedaba concluido el proceso. Entonces el cargador gritaba “preparado” y golpeaba el hombro del tirador o su casco y éste abría fuego. El cohete llevaba un cable eléctrico como cola, se introducía la munición por la parte posterior (A), el cable se enrollaba en un espiral del tubo y quedaba conectado a la pila, listo para disparar (B).

El «Bazooka» se puso rápidamente en producción para que estuviera listo para su uso en la campaña africana de 1942. Los primeros envíos se realizaron, literalmente, con la pintura aún húmeda. Como era de esperar con cualquier nuevo diseño de arma, había fallos que debían solucionarse.
Había tres variantes del lanzacohetes de 2,36 pulgadas. La primera era la M1 (con cohete M6), lanzada en julio de 1942, tenía un tubo de lanzamiento de acero de 54 pulgadas y pesaba 18 libras. Los problemas de fiabilidad dieron lugar a cambios en el diseño eléctrico.
El lanzador y el cohete se modificaron y se lanzaron en julio de 1943 como M1A1 (con cohete M6A1).
Otras mejoras consistieron en convertir el tubo en un conjunto de dos piezas, mejorar aún más el sistema eléctrico y reducir el peso total. Aunque la longitud del tubo ensamblado se aumentó a 61 pulgadas, el peso se redujo a 15,8 libras. El nuevo diseño recibió la designación M9/M9A1 (con cohete M6A3) y se adoptó en octubre de 1943. La entrada en combate del arma supuso otorgar a la infantería un arma relativamente efectiva que proveía la capacidad a los soldados de hacer frente a blindados enemigos, se constituyeron en un riesgo a tener presente cuando los vehículos blindados entraban en combate.

En la foto se observa una prueba realizada empleando un Stuart en desuso, el efecto final sobre el carro es una penetración en el blindaje de alrededor de 1 pulgada. y abajo una página de un manual estadounidense distinguiendo las 2 principales versiones, lo más destacado es que el tubo del M9 era seccionado en 2 partes facilitando su transporte y ocultando el arma en aproximaciones al enemigo y para empleo por paracaidistas.

En la siguiente imagen se pueden ver las versiones 2GM, de abajo hacia arriba: M1, M1A1, M9 y finalmente arriba M9A1, todos mantuvieron el calibre en 60 mm.

En el M9 se eliminó la caja de fusibles ya que las granadas una vez puestas en el tubo quedaban energizadas y hubo muchas detonaciones de la munición antes de ser disparadas. El color es el mítico y mil caras olive Drab, la versión estadounidense del Panzer Gray alemán, en cualquiera de las versiones que ud posea, todas estarán bien, en el caso de las municiones ya vió antes los ejemplos pero las de combate van en el mismo color del tubo con stencils en amarillo y tipografía Stamp o similar. El tubo era de acero, no aluminio, téngalo presente con los múltiples desgastes que presentan estos artilugios.
Cuando los americanos capturaron los PanzerSchrek establecieron que la copia alemana había superado al original americano, el lanzacohetes alemán si tenía la capacidad de destruir un Panther incluso impactándole en el frontal, esto llevó a que terminada la guerra en Europa se iterará sobre el diseño original, derivando en la versión M20. A continuación una imagen de aquel, que entraría en servicio en 1950 incluyendo todas las mejoras en la ignición, peso, óptica de puntería y un calibre de 88 mm que solucionaba el problema reclamado por las tropas en Corea, que con las versiones previas no podían penetrar los T-34 y KV desde ninguna dirección. El arma pesaba 6,5 kgs y la munición 4 kgs con lo cual no había blindaje que se resistiera, particularmente los carros soviéticos en Corea.

Su uso fue extendido a todas las unidades de combate y era nutrida su incorporación en las TOE, por ejemplo, a mediados de 1944, el Bazooca estaba en servicio general en el Cuerpo de Marines. La Tabla de Organización de la serie F, vigente desde el 5 de mayo de 1944, autorizaba 172 bazucas en la división de Marines. Cada uno de los tres regimientos de infantería de la división estaba equipado con 43 bazucas; 16 en la compañía de armas del regimiento y nueve en cada uno de los batallones de infantería. La compañía de fusileros tenía tres bazucas según la Tabla de Organización F-10. Estas armas se asignaron a la sección del cuartel general y, según la TO, no tenían asignados operadores de bazuca. En su lugar, las armas podían entregarse según lo considerara oportuno el comandante de la compañía en función de la situación táctica. Su uso no se limitaba sólo a combatir blindados, cosa que en el Teatro del Pacífico era relativamente infrecuente dada la escasez de medios blindados japoneses, pero el arma se destacó batiendo puntos fuertes, bunkers o como artillería de campo táctico y en tiro directo para batir posiciones enemigas.
Aquí se aprecian las diferencias entre el M9 y el M20











