Historia
Hace unos 23 años, cuando me uní a Solomaquetas.com, solo tenía ganas de armar maquetas, sin más pretensiones, sin más horizonte que compartir con gente que disfrutase del hobby como yo.
Y así fue, por años lentamente mejoré la mano, las técnicas, aprendí de metodologías nuevas, compré mejores herramientas y conocí a gente que inspiró a mejorar mis maquetas.
El primer atisbo de un concurso al que tuve aproximación fue el 2014, cuando Richard “K4” Ordenes viaja al “Nacional del IPMS” en los Estados Unidos, en Hampton (Virginia); asiste para presentar sus pinturas, y lleva una maqueta de Hernán “Goku” Meza, un Tornado inglés, escala 1/72 de Revell; que obtiene 3º lugar, bronce, y fue primer premio internacional del que escuchaba por un compatriota en un concurso internacional.

Todas estas experiencias, ajenas de amigos que conocí en Solomaquetas, me tocó vivirlas el 2017, con la primera edición de Latin Militaire, el concurso más elaborado, extenso y prestigioso que se había hecho en Chile a la fecha.
El 2017 no gané medallas, pero me picó el bicho de competir, y Dios sabe que soy competitivo.
Reflexioné, pedí críticas a mis amigos, y preparé (por primera vez) maquetas para competir en futuras ediciones de Latin Militaire y para otros eventuales concursos.
Con el tiempo más amigos salen a concursar fuera de Chile, y la alegría que generan sus premios, espontánea y sincera como era, me inspiró a salir también a competir y ese mismo año participo en el concurso del CMLP (Club de Modelismo de La Plata).
La experiencia en Argentina me dio esperanzas para concursos más grandes, pero sobre todo aportó amistades nuevas, nacidas del mismo amor al hobby.
IPMS NATS 2025
Este evento es el concurso más grande de los Estados Unidos, lo organiza el IPMS USA, y se realiza anualmente en cuidades distintas.
Participan cerca de 900 cultores del hobby, y se presentan en promedio 2800 maquetas, siendo el evento más importante de América, y para coincidencia, el 2025 se realizaba en el mismo lugar del 2014, en Hampton, Virginia.
Evidentemente el primer paso es inscribirse en el concurso, y cada concurso tiene su propio juego de reglas y condiciones para participar.
En el caso del NATS es obligatorio ser miembro de IPMS USA, y la inscripción se hace llenando un formulario y pagando una cuota, todo esto en línea.
A continuación, uno se debe inscribir en el concurso y las maquetas en sus respectivas categorías. En eventos grandes, y lejanos, es “mucho muy importante” leer las reglas del concurso, leer las categorías y tomar decisiones de participación. Por ejemplo, no se puede ganar más de una medalla por categoría, no hay límite de maquetas a inscribir o categorías en las que se puede participar.
El viaje
Un viaje al extranjero, según mi experiencia en Argentina, implica transportar con seguridad las maquetas que uno quiere presentar. O, mejor dicho, las que uno puede llevar.
Llevar maquetas al NATS significaba llegar a USA, y luego viajar dentro de ese país para llegar al lugar del evento, por lo que debí controlar el menor tamaño de maleta que podía transportar en cabina, esta consideración es de suma importancia, pues es inviable mandar las maquetas en la bodega de un avión y esperar a que sobrevivan al viaje.
Esto lo solucioné con una maleta de aluminio, modular, que compre en Sodimac, dejo la foto como referencia.

El interior de esta maleta lo recubrí en esponja y cada maqueta, o cada dos maquetas, viajaron al interior de tupper (cajas plásticas con tapas) a su vez también llenas de esponja con recortes en la forma de cada maqueta, asegurando que de esta forma no se moverían en cada eje.
Hay que comprar pasajes de avión, reservar habitaciones en hoteles, asegurar alimentación y, si se requiere, arrendar vehículos. Recomiendo hacer esto con antelación, sobre todo las reservas de hoteles.

En cuanto a la logística, lo recomendable es reservar vuelos, hotel y, si se requiere, auto con mucha antelación. Yo opté por un hotel a pocas cuadras del evento, con cocina en la habitación, lo que me permitió ahorrar en alimentación y prescindir de auto.
El concurso
Habiendo llegado a Hampton, fui a dejar mis maquetas al centro de convenciones donde se realiza el concurso. Aproveché de poner un alfiler en un mapamundi, sobre Santiago, indicando desde donde había partido.

El centro de eventos contaba con dos grandes salas, una para vendors (vendedores) que abarcan todos los aspectos maquetismo, y donde se realizan demostraciones, y se puede interactuar con dueños de tiendas, personalidades del mundo de las maquetas y comprar la oferta más amplia posible de artículos del hobby, a precios muy convenientes.
La segunda sala es la del concurso y exhibición de trabajos propiamente tal.
Eran aproximadamente 3.200 maquetas y como en todos lados, había maquetas realizadas con más cariño que talento, otras con mucho talento, y finalmente las espectaculares.
Mejor dejo fotos de algunas de ellas para explicarme mejor.
















De todos los concursos siempre rescaté, como el aspecto más agradable, la camaradería que se vive entre los concursantes. El NATS no decepcionó, mucha alegría entre los asistentes, muchas risas y amistades; nota aparte pude conocer a varios amigos virtuales en persona, reencontrarme con otros que había conocido en Chile y finalmente conocer a varios amigos nuevos.
Fue tal el aspecto humano que, ya me sentía pagado, el viaje había superado todas las expectativas, y el corazón estaba lleno.
Conclusiones
Volví con una medalla, volví con mis maquetas intactas, y solo gasté 46 USD en maquetas.
Volví con nuevos amigos, con contactos, que se habían enfriado con el tiempo, renovados, con invitaciones a nuevos concursos; ni hablar de la cantidad de personas con las que conversé en forma espontánea durante el evento o en reuniones sociales.
Todas esas interacciones dan un sabor a felicidad al evento, lo que de por si justifica el viaje, además competir contra tal cantidad de exponentes de tan alto nivel y, finalmente ver en primera persona los trabajos expuestos incentiva a la mejora y la innovación, lo que es un tremendo aporte al desarrollo personal como maquetista.
Esta experiencia, de ir a grandes concursos, la recomiendo a toda persona que pueda costear el viaje, y que tenga el ánimo de medirse con los mejores de otros países, vale cada dólar invertido.
NdR: Acerca de sólo haber gastado US$46 en maquetas no nos consta y tampoco nos atrevemos a asegurarlo









