F4U1 Corsair Birdcage

Una de las etapas que busca alcanzar el modelista para diferenciarse de un coleccionista de Die Cast es justamente eliminar ese aspecto de juguete que suele tener una maqueta pintada con colores planos y sin vida. Existen muchas técnicas para darle mayor realismo y ayudar a generar esa sensación de estar contando una historia; generalmente se utilizan en paralelo y con objetivos distintos. Una de las más comunes en vehículos militares y aeronaves es la aplicación de “desconchones”.

Si eres nuevo en el hobby quizás te preguntes qué es un desconchón. Básicamente, es la marca que queda cuando la pintura se desprende y deja visible la superficie inferior (imprimación o metal natural). Este efecto es muy común en material bélico antiguo, ya que normalmente operaba en condiciones de mantenimiento lejos de ser ideales, además de enfrentar largos periodos de servicio y uso intensivo.

El voluntario para este artículo es el F4U-1 Corsair Bird Cage de Tamiya que estoy armando en escala 1/48. Revisando fotografías, especialmente del escuadrón que escogí —que operó desde Guadalcanal, en una pista improvisada de tierra y bajo un ambiente altamente salino— se aprecia un desgaste considerable en las aeronaves. Incluso la única fotografía que encontré de la versión específica que elegí mostraba un nivel de desgaste muy marcado, así que manos a la obra.

Hoy quiero compartir tres métodos que utilizo para realizar desconchones. El color escogido queda a criterio de cada modelista según el proyecto que esté desarrollando. En aeronaves normalmente utilizaremos algún tono que represente metal natural, como aluminio; en vehículos militares suelen funcionar muy bien tonos café oscuro o chocolate; y en ciencia ficción las posibilidades son prácticamente infinitas.

Para comenzar, como utilicé pinturas acrílicas al agua y “pigmentos líquidos” de Life Color, decidí que en esta ocasión usaría mis antiguas pinturas Humbrol en esmalte. La ventaja es que, ante cualquier error, podía retirar completamente la pintura usando un hisopo humedecido con el diluyente de preferencia (aguarrás, bencina blanca, White Spirit, disolvente sin olor Artel, etc.).

La primera técnica —y probablemente la que más efectiva me resulta al final del día— es la técnica de la esponja. Su principal ventaja es que permite generar irregularidades de forma rápida. Para ello solo necesitamos un trozo de esponja (incluso sirve una esponja de cocina) y la pintura elegida.

Materiales para desconchones

Luego, depositamos una pequeña cantidad de pintura en algún recipiente. La idea es controlar mejor cuánto absorbe la esponja y aquí está el principal punto crítico de esta técnica: la cantidad de pintura debe ser la adecuada. Demasiada pintura dejará manchas amorfas; muy poca no dejará marcas visibles.

Yo suelo retirar un poco de pintura y presionar la esponja para eliminar el exceso; luego pruebo el efecto en el reverso de mi mano. Una vez conforme con el resultado, paso a la maqueta y comienzo a aplicar pequeños golpes perpendiculares (90°) para depositar la pintura.

Como recomendación, conviene variar constantemente la posición de la esponja para aumentar el efecto aleatorio de los desconchones.

Uso de esponja para desconchones
Aplicación de esponja para desconchones

Esta técnica es ideal para representar desgaste en zonas de alto tránsito o roce, como áreas donde circula el piloto o el personal de mantenimiento, además de bordes de ataque que suelen estar más expuestos a los elementos. Como desventaja, controlar exactamente dónde quedará cada marca es difícil, por lo que es muy recomendable enmascarar las zonas que no deseas desgastar.

Enmascaramiento para aplicar desconchones
Aplicación de esponja en modelo a escala
Aplicación focalizada desconchones
Resultado desconchones

En la siguiente parte (2) veremos dos métodos que permiten un nivel de control mucho mayor: el uso de pincel y la aplicación con lápices acuarelables.