Para muchos modelistas, pintar figuras sigue siendo una de las disciplinas más intimidantes del hobby. Conseguir un acabado convincente no es sencillo, y una figura mal pintada puede terminar robándole protagonismo a una maqueta que, por lo demás, está perfectamente ejecutada. En lugar de complementar la escena, se convierte en un elemento que distrae inevitablemente la mirada.
Sin embargo, ocurre exactamente lo contrario cuando una figura está bien resuelta. Aporta vida a un objeto inanimado, ayuda a contar una historia y entrega una referencia de escala que permite al observador dimensionar mucho mejor el tamaño del modelo. En muchas ocasiones, una buena figura es el detalle que termina de dar personalidad a una maqueta.
Afortunadamente, hoy contamos con una ventaja que hace algunos años simplemente no existía: internet. Nunca había sido tan fácil aprender nuevas técnicas, conocer distintos enfoques y descubrir métodos que nos permiten simplificar procesos sin sacrificar calidad.
En esta oportunidad no les mostraré una técnica nueva, especialmente para quienes pintan miniaturas de juegos como Warhammer 40.000, Bolt Action o muchos otros títulos que han ganado enorme popularidad durante los últimos años. Sin embargo, para quienes provenimos del modelismo tradicional, probablemente sí sea un método menos conocido.
Hoy veremos la técnica Slapchop, una forma rápida y sorprendentemente efectiva de pintar figuras aprovechando una base previa de luces y sombras.
¿Qué es el Slapchop?
La idea detrás del Slapchop es muy sencilla. Primero se imprime completamente la figura en un color oscuro, normalmente negro. Posteriormente se aplica blanco —o un tono muy claro— únicamente desde la dirección en que queremos representar la incidencia de la luz, generalmente desde arriba, generando una iluminación cenital.
Este proceso puede realizarse con aerógrafo, pincel seco o incluso con una esponja. Cada método produce un acabado ligeramente diferente, pero todos funcionan perfectamente.
Si la figura formará parte de un diorama con una fuente de iluminación específica, basta con modificar el ángulo desde el cual aplicamos la luz para adaptarlo a la escena.
Una vez terminada esta preparación, el resto del trabajo consiste simplemente en aplicar capas muy diluidas de pintura. La propia base irá marcando las luces y sombras de forma completamente natural.
El protagonista de este tutorial
Para este artículo utilizaré un piloto del Cuerpo de Marines de Estados Unidos de Aerobonus en escala 1/48, destinado al F4U Corsair que estoy armando actualmente.
La figura posee un nivel de detalle excelente, con pliegues muy bien definidos y una postura bastante natural, características ideales para probar esta técnica.

Preparación
Antes de comenzar a pintar, recomiendo montar la figura sobre una peana de trabajo. Esto facilita enormemente la manipulación y evita tocar constantemente la pintura fresca, reduciendo el riesgo de levantarla por el roce de los dedos.
Existen varias formas de hacerlo. Podemos pegar la figura directamente sobre una peana temporal o utilizar un pequeño alambre como vástago, que posteriormente incluso puede servir para fijarla a la viñeta definitiva.
En este caso opté por pegarla directamente, ya que irá instalada sobre la maqueta.
El siguiente paso fue aplicar una imprimación negra utilizando Humbrol Mate. Como posteriormente trabajaré con acrílicos al agua, esta combinación siempre me ha dado muy buenos resultados. De todas formas, esta elección responde únicamente a mis preferencias personales; cualquier imprimante de buena calidad servirá perfectamente.

Construyendo la iluminación
Aunque el método tradicional utiliza negro y blanco, decidí modificar ligeramente el proceso.
En lugar de trabajar sobre negro puro, utilicé Lifecolor BC01 Primer Panzer Dark Grey, un gris muy oscuro que facilita considerablemente la cobertura posterior de colores claros.

A continuación, utilizando el aerógrafo, apliqué Lifecolor BC04 Primer Tank Interior únicamente desde la parte superior de la figura.
Este color posee un tono ligeramente cálido y evita la dureza visual que a veces produce el blanco puro.
Como puede apreciarse, este sencillo paso ya permite destacar todos los relieves y volúmenes del uniforme, dejando la figura preparada para recibir las capas de color.
Quienes no dispongan de aerógrafo pueden obtener un resultado muy similar utilizando pincel seco o una pequeña esponja.

Consejo: Dedicar unos minutos extra a esta etapa marcará la diferencia durante todo el proceso de pintura. Mientras mejor quede esta base de luces, más sencillo será el resto del trabajo.
Aplicando el color
Con la preparación terminada llega el momento de aplicar el color definitivo.
Comencé por el uniforme, ya que corresponde al área de mayor superficie. Para ello utilicé AK11057 Vampiric Flesh, diluido aproximadamente en una proporción de una parte de pintura por cuatro de thinner.
Aquí aparece el verdadero secreto del Slapchop.
La pintura debe ser extremadamente transparente. No buscamos cubrir completamente el color inferior, sino teñirlo poco a poco. En otras palabras, estamos trabajando casi como si aplicáramos filtros.
Conviene descargar el exceso de pintura del pincel antes de tocar la figura y evitar que ésta se acumule en los bajos relieves.
Después de la primera aplicación, el resultado es el siguiente.



Una de las ventajas de trabajar con acrílicos es que su secado es muy rápido, incluso durante el invierno. Esto permite avanzar con bastante agilidad aplicando varias capas sucesivas.
Muchos pintores de miniaturas llegan a aplicar diez o incluso más capas extremadamente finas para conseguir transiciones prácticamente imperceptibles.
Personalmente todavía no tengo tanta paciencia, así que en este trabajo fueron suficientes cuatro capas para obtener el acabado que buscaba.
Así luce la figura después de la segunda mano.

Repetimos exactamente el mismo procedimiento para la tercera aplicación.
Lo ideal es terminar completamente un elemento antes de comenzar con el siguiente. Así cada color conservará su propia iluminación y el resultado final será mucho más natural.
En figuras pequeñas la diferencia puede parecer sutil, pero en escalas mayores realmente vale la pena dedicar ese tiempo adicional.



Finalmente aplico una cuarta capa.
El uniforme ya alcanza la intensidad de color deseada sin perder ninguno de los volúmenes creados durante la preparación.

Consejo: Cuanto más mate sea la superficie, mejor se comportarán las capas transparentes. Una superficie satinada tiende a hacer que la pintura escurra hacia los bajos relieves.
Los pequeños detalles
Con el uniforme terminado solo queda pintar el resto de los elementos: arneses, chaleco salvavidas, botas y manos.
La técnica sigue siendo exactamente la misma: pintura muy diluida y varias capas finas.
La única excepción fue el chaleco salvavidas. Me costó bastante encontrar un amarillo que me convenciera y terminé repintándolo varias veces, perdiendo parte del efecto inicial. Son cosas que pasan y forman parte del proceso.

Reforzando luces y sombras
Este paso es completamente opcional.
Si ya están conformes con el resultado, pueden avanzar directamente al perfilado.
En mi caso decidí reforzar algunos pliegues utilizando AK11113 Chocolate, diluido con Lifecolor TSC201 Medium en una proporción aproximada de 1:6.
También aclaré algunos puntos concretos utilizando Lifecolor TSC202 Sand y blanco puro sobre los arneses en la zona de los hombros.
No es necesario exagerar estos efectos; pequeños retoques suelen ser suficientes para aumentar la sensación de volumen.


El perfilado
Para mí, este es uno de los pasos que más personalidad aporta a una figura.
Consiste en definir con un color muy oscuro todas las separaciones entre prendas, costuras, bolsillos, botones, hebillas y cualquier otro detalle susceptible de generar una pequeña sombra.
Además de mejorar la lectura de la figura, ayuda a separar visualmente los distintos colores y aporta una sensación extra de profundidad.
En escalas pequeñas prefiero un perfilado relativamente intenso. Puede parecer exagerado en fotografías tomadas con macro, pero una vez instalada la figura sobre la maqueta se aprecia mucho más equilibrado.

En esta ocasión utilicé nuevamente productos de Lifecolor, específicamente el pigmento líquido LPW01 Burnt Umber.
Su principal ventaja es que puede retirarse fácilmente mientras no esté sellado con barniz, permitiendo corregir cualquier exceso con un pincel limpio.
Como toque final repasé las hebillas y otras piezas metálicas utilizando un lápiz de grafito, obteniendo un brillo muy sutil y mucho más realista que el de una pintura metálica.


Resultado final
Con esto la figura queda terminada.
Si estuviera destinada a un diorama todavía podríamos añadir polvo, barro, pigmentos u otros efectos de envejecido. Sin embargo, este piloto irá saliendo de la cabina del Corsair, por lo que preferí mantener un acabado limpio.




Espero que este tutorial sirva para animar a quienes aún sienten cierto respeto por pintar figuras. Aunque es una disciplina bastante diferente a la pintura de aviones o vehículos blindados, el Slapchop demuestra que es posible conseguir resultados muy convincentes mediante un proceso sencillo, rápido y, sobre todo, muy entretenido.
Como ocurre con cualquier técnica del hobby, la práctica termina siendo el mejor maestro. Así que, si nunca han pintado una figura, este puede ser un excelente momento para intentarlo.
Conclusiones
Después de pintar esta figura puedo decir que el Slapchop me sorprendió bastante más de lo que esperaba. No reemplaza las técnicas tradicionales de pintura de figuras ni pretende hacerlo; un pintor experimentado seguirá obteniendo resultados superiores mediante veladuras, mezclas y luces aplicadas manualmente.
Sin embargo, para quienes venimos del modelismo tradicional y solo necesitamos una figura que acompañe un avión, un blindado o un vehículo, esta técnica ofrece un equilibrio excelente entre tiempo invertido y calidad del resultado.
Lo mejor de todo es que prácticamente elimina el miedo a comenzar. En lugar de enfrentarnos a una figura completamente blanca sin saber dónde colocar las luces o las sombras, la propia preparación nos guía durante todo el proceso.
Si todavía no se animan a pintar figuras, les recomiendo darle una oportunidad. Probablemente descubran que es mucho más sencillo de lo que imaginaban.










