Introducción

Cuando pensamos en los cazas británicos de la Segunda Guerra Mundial, la imagen típica suele centrarse en el motor Merlin rugiendo, la silueta elíptica o el camuflaje “Dark Green/Ocean Grey”. Sin embargo, hubo un elemento menos visible —pero decisivo— que convirtió a estos aviones en armas realmente eficaces: la radio. Este artículo se suma a la serie que he editado acerca de los equipos de radio italianos en carros, al de equipos de radio de la Luftwaffe, el de carros especiales de comunicaciones de la Wehrmacht y equipos de comunicaciones de la PanzerWaffe.

La capacidad de coordinar escuadrillas, recibir vectores desde tierra y reaccionar con rapidez al enemigo fue tan importante como la potencia de fuego. Tanto el Supermarine Spitfire como el Hawker Hurricane debieron buena parte de su éxito a la integración de sistemas de radiocomunicación cada vez más fiables.

Para el modelista, estos equipos también tienen un atractivo especial: determinan detalles visibles muy concretos —antenas, mástiles, paneles en cabina— que permiten fechar con precisión una aeronave. Un simple cable o su ausencia puede marcar la diferencia entre un aparato de la Batalla de Inglaterra y uno de 1944.

Desarrollo de los equipos de radiocomunicaciones británicos

Al inicio de la guerra, la Royal Air Force empleaba radios de alta frecuencia (HF) relativamente primitivas. Eran voluminosas, con válvulas termoiónicas, y su calidad de audio no siempre era buena, pero proporcionaban algo esencial: comunicación aire-aire y aire-tierra.

Serie TR.9 / TR.9D (HF)

Fue el conjunto estándar entre 1939 y 1941. El TR.9 fue desarrollado para uso aeronáutico británico como transceptor HF de radiotelefonía diseñado para aviones de un solo asiento —incluidos Spitfire y Hurricane— y consistía en un transmisor de dos válvulas y un receptor de seis válvulas en un solo chasis. La RAF lo adoptó como estándar antes y durante la Batalla de Inglaterra.

Diseño y desarrollo: la información específica de diseñadores individuales no siempre se documenta en las fichas técnicas disponibles públicamente, pero se sabe que los equipos TR (Transmitter-Receiver) eran diseñados bajo los auspicios del Air Ministry / Royal Aircraft Establishment en coordinación con ingeniería militar británica.

Fabricación: muchos de estos equipos en la práctica fueron producidos por fabricantes electrónicos británicos bajo contrato para la Royal Air Force directamente, como parte del esfuerzo de producción durante la guerra. El Hirst Research Centre de General Electric Company Ltd. (GEC) era responsable del desarrollo y producción de radios aeronáuticas y transceptores de la RAF, incluida la serie TR9 (HF) antes del conflicto y durante los primeros años de guerra.

Características principales:

  • Transceptor a válvulas montado detrás del asiento
  • Control remoto en cabina
  • Alcance limitado
  • Sensible a interferencias
  • Requería antena de hilo largo
  • Su alcance típico operacional era de aproximadamente 5 millas (≈ 8 km) aire-aire y alrededor de 35 millas (≈ 56 km) aire-tierra bajo condiciones normales de vuelo

Físicamente eran cajas metálicas oscuras, robustas, con conectores gruesos y cableado abundante. El piloto no operaba el equipo directamente, sino mediante un pequeño panel con perillas en el lateral izquierdo.

Estas radios equiparon prácticamente todos los Spitfire Mk I–V y Hurricane Mk I durante la Batalla de Inglaterra. El TR 9 es el conocido transmisor-receptor de antes de la guerra.

Aunque el tipo 9 F se utilizaba en aviones más grandes, como los primeros bombarderos Lancaster para la comunicación entre la torre del aeródromo y el avión o en distancias cortas con otros aviones, el TR9 D es ligeramente diferente. Estaba totalmente controlado a distancia mediante cables Bowden.

El TR9 F y el D se utilizaron especialmente al comienzo de la guerra, en la batalla de Inglaterra. Aunque su sucesor, el TR 1133, ya estaba disponible. En la batalla de Inglaterra se utilizó el TR9, pero no su sucesor, el TR 1133, como se suponía. La producción del TR 1133 era demasiado pequeña para suministrar suficientes equipos a la RAF en ese momento. Necesitaban más transceptores para su creciente número de cazas.

En los primeros Lancaster, el TR9 F se colocaba debajo de la mesa del navegante. El piloto lo utilizaba para comunicarse con la torre del aeródromo o entre los aviones del escuadrón.

En el TR9D se utiliza el receptor tipo R1120 y el transmisor tipo T1119, mientras que en el TR9F se utiliza el receptor tipo R 1139 y el transmisor tipo T 1138. Los receptores tienen el mismo esquema, pero el transmisor tiene un esquema diferente.

Serie TR.1133 / TR.1143 (VHF)

A partir de 1941–42 comenzaron a incorporarse radios de muy alta frecuencia (VHF).

Ventajas:

  • Voz mucho más clara
  • Mayor fiabilidad
  • Menos interferencia atmosférica
  • Antenas más cortas
  • Selección rápida de canales
  • En pruebas operacionales con el TR.1133, se reportó un alcance de hasta aproximadamente 100 millas aire-aire (~160 km) y aproximadamente 140 millas aire-tierra (~225 km) cuando volando a ~20 000 pies (~6100 m) de altitud.
  • Importante sobre el VHF: dado que estas radios funcionaban en VHF (y no en HF como el TR.9), su señal no “rebota” por la ionosfera, por lo que el alcance real depende mucho de la altitud del avión y de que exista línea directa sin obstáculos a la estación de tierra u otro avión.

Externamente el cambio fue evidente: desapareció el característico cable de antena desde el mástil hacia la cola. Para el modelista, este es el indicador histórico más sencillo. Estas radios se volvieron habituales en Spitfire Mk V tardíos, Mk IX y versiones posteriores, así como en Hurricanes de producción final. El TR 1133 era un equipo VHF con una cobertura de frecuencia de 110 a 120 MHz y una potencia de salida de unos 5 vatios, en lugar de los 0,5 vatios que proporcionaba el TR 9. El aumento de la potencia era una gran ventaja.

El TR 1133 ya se utilizaba en los Spitfire y Hurricane durante la retirada del ejército británico en Dunkerque (BEF) al comienzo de la guerra. Durante la retirada, todos los aparatos fueron desmontados de los aviones abandonados para evitar que cayeran en manos enemigas.

  • El TR.1133 fue el primer equipo VHF de radio telefonía usado en cazas británicos, diseñado para reemplazar a los radios HF iniciales con mejores capacidades de claridad y alcance.
  • Diseño inicial: el TR.1133 surgió como desarrollo en 1939 para proporcionar VHF operativo en aviones. Su diseño fue completado por el Departmento de Radio / Royal Aircraft Establishment de la RAF en 1939, con pruebas tempranas en aviones como Spitfire del 66 Squadron.
  • Fabricación práctica: según ejemplares de museo, los sets TR1133G estuvieron marcados como fabricados por GEC (General Electric Company Ltd.), lo que indica que esta empresa fue uno de los principales fabricantes en producción de VHF para la RAF.

Anterior TR1133, siguiente TR1143

Control remoto en cabina, conectado a los equipos ubicados tras el piloto

El TR.1143 fue una mejora del TR.1133, con mayor fiabilidad y características refinadas para comunicaciones VHF aeronáuticas, y se adoptó ampliamente desde 1940 en adelante.

El diseño de la RAF para el TR.1143 llegó a ser trasladado también a fabricantes aliados: el prototipo del TR.1143 se llevó a Estados Unidos y sirvió de base para el radio estadounidense SCR-522, producido por Bendix Corporation para uso militar aliado.

La propia RAF junto con industrias británicas también fabricó unidades TR.1143 antes y durante la guerra, generalmente mediante empresas como GEC, que ya tenía experiencia en producción de radios aeronáuticas, aunque las referencias específicas de marcas para cada lote no siempre se conservan en registros públicos accesibles.

Con la cesión de tecnología británica los estadounidenses diseñaron el SCR 522, con el receptor BC 24 y el transmisor BC 625. Era casi el mismo diseño que el TR 1143. Era casi igual, incluso se utilizaban los típicos enchufes británicos Jones.

El SCR 522 también fue utilizado por la RAF en sus aviones de combate.

BC-625

Empleo táctico

La radio fue clave en la doctrina de defensa aérea británica. Durante la Batalla de Inglaterra, la red de radar y control terrestre guiaba a los cazas por voz hacia las formaciones enemigas. El sistema de control por vectores permitía interceptaciones precisas sin patrullas innecesarias, ahorrando combustible y fatiga.

Con HF, las comunicaciones podían ser confusas o ruidosas. La llegada del VHF permitió:

  • instrucciones más claras
  • coordinación de secciones
  • cambios tácticos inmediatos
  • mayor disciplina de formación

En la práctica, el salto tecnológico transformó al caza individual en parte de un sistema integrado de combate, altamente efectivo.

Evolución técnica visible en las aeronaves

Desde el punto de vista externo e interno, la evolución se tradujo en cambios muy concretos:

Periodo temprano (1939–41)

  • Antena de cable largo desde mástil a cola
  • Panel remoto simple con perillas
  • Equipo voluminoso detrás del asiento

Periodo medio/tardío (1942–45)

  • Solo mástil corto
  • Sin cable de antena
  • Panel con selectores o botones de canal
  • Instalación más compacta

Este detalle facilita fechar fotografías históricas… y también maquetas.

Información práctica para modelistas

Aquí es donde la historia se vuelve útil en la mesa de trabajo.

Regla de oro rápida

👉 Si hay cable a la cola = radio HF (TR.9/9D)
👉 Si NO hay cable = radio VHF (TR.1133/1143)

Tabla de referencia rápida

AeronavePeriodoRadioAntenaQué representar
Spitfire Mk I–II1939–40TR.9Cable largoCable + panel simple
Spitfire Mk V temprano1941TR.9DCable largoIgual anterior
Spitfire Mk V tardío / Mk IX1942+TR.1133/1143Solo mástilSin cable + panel moderno
Hurricane Mk I1939–40TR.9Cable largoCable obligatorio
Hurricane tardíos1942+TR.1133Solo mástilSin cable

Detallado interior

Panel remoto (lado izquierdo cabina)

Color: negro o gris oscuro
Forma: pequeña caja rectangular
Escalas:

  • 1/72 → ~2–3 mm
  • 1/48 → ~4 mm

Radio tras el asiento (opcional)

Bloque negro con algunos cables. Visible solo si se abre el fuselaje. Debe ser terminación opáca. Relojes blancos, perillas negras y detalles en blanco.

Conclusión

Las radios rara vez reciben atención en las maquetas, pero fueron tan decisivas como las alas o el motor. Entender qué equipo llevaba cada versión no solo aporta fidelidad histórica, sino que añade carácter y coherencia al modelo terminado.

Al final, ese pequeño cable o ese discreto panel lateral cuentan una historia técnica y táctica que pueden complementar el camuflaje y las insignias. Y en modelismo, esos detalles sutiles son los que marcan la diferencia.

Fuentes: Investigación propia SpitfireSpares.co.uk pa0pzd.com